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VINO.- Es la bebida
obtenida de la fermentación alcohólica, total o parcial, del
mosto de uva o de las uvas mismas.
Con esta definición descartamos que existan vinos
que no sean procedente de uvas:
No existe el vino de peras, ni de cerezas…,
esos son nombres inapropiados que es frecuente encontrar en los más
diversos lugares.
TIPOS DE VINO.- Existen diferentes
clasificaciones para los vinos, nos centraremos en las tres que creemos
más prácticas y generales:
1.- Clasificación General: es la más
usada y la más importante. Clasifica a los vinos según su forma de
elaboración, abarcando todos los tipos posibles.
2.- Clasificación por Edad: basada en
diferenciar los vinos por sus periodos de reposo en bodega antes de
salir al mercado.
3.- Clasificación por Grado de Dulce:
el contenido en azúcares del vino determina su encuadramiento. Es
usual en vinos generosos y espumosos.
1.- Clasificación General:
a) Vinos tranquilos:
BLANCOS
ROSADOS
TINTOS
Su contenido alcohólico oscila entre un mínimo de 9º y un máximo
de 14.5º. Generalmente son secos. Su proceso de elaboración
guarda muchas características comunes. Por su importancia a nivel de
consumo mundial de vinos, definiremos los tres tipos de vinos
tranquilos:
BLANCO.- Es el obtenido a
partir de uvas blancas. Aunque es poco frecuente, también puede ser
obtenido a partir de uvas tintas de pulpa no coloreada a las que se
les separa el hollejo (piel de la uva, parte externa, cubierta).
TINTO.- Es el obtenido a
partir de uvas tintas a las que no se les ha separado los hollejos.
ROSADO.- Es el obtenido a
partir de uvas tintas a las que se les ha separado parcialmente los
hollejos. También puede provenir de mezcla de uvas blancas y
tintas.
b) Vinos especiales:
GENEROSOS
LICOROSOS GENEROSOS
DULCES NATURALES
MISTELAS
ESPUMOSOS NATURALES
GASIFICADOS
DE AGUJA
ENVERADOS
CHACOLÍS
DERIVADOS VÍNICOS: vinos
aromatizados, vermuts, aperitivos vínicos.
Suelen ser dulces o semidulces, hay pocos secos, y
frecuentemente con un elevado contenido alcohólico, que en
muchos casos es de adición. Su proceso de elaboración suele ser muy
diferente de unos tipos a otros.
2.- Clasificación por edad:
a) Vinos Jovenes:
Son los que no han tenido ningún tipo de
crianza en madera o esta crianza ha sido mínima. Son vinos que
conservan mucho las características varietales de las uvas de las que
proceden y de consumo ideal en los 12-24 meses después de la
vendimia. Es frecuente encontrar a los tres tipos ( blanco, rosado y
tinto ) como vinos jovenes.
b) Vinos de Crianza:
Han pasado un mínimo de crianza entre madera
y botella. Son vinos que desarrollan, además de las características
varietales de las que proceden, otras características organolépticas
debidas a este periodo de envejecimiento.
Su consumo ideal varía dependiendo de
varios factores, pero por lo general es de más o bastante más largo
plazo que los vinos jovenes (normalmente entre 3
y 10 años, aunque algunos aguantan hasta 20). Los
vinos de crianza, en su mayoría, son tintos aunque también
hay muchos blancos y es raro encontrar rosados.
Dentro de los vinos de crianza, según la reglamentación de las
denominaciones de origen españolas, hay tres subtipos:
CRIANZA, RESERVA, y GRAN RESERVA.
Cada Consejo regulador de las diferentes denominaciones de origen
(D.O.) establece unos periodos de tiempo determinados para cada
categoría. Los periodos aproximados de la crianza se mueve en estos
márgenes:
CRIANZA.- Mínimo de seis
meses en madera y hasta dos años en botella. Crianza será tanto
el vino que tiene un año en madera y otro en botella como el que
tiene 18 meses en madera y 6 en botella.
RESERVA.- Mínimo de un año
en madera y hasta tres años en botella.
GRAN RESERVA.- Mínimo de
dos años en madera y hasta cinco en botella.
3.- Clasificación por grado de dulce: (*)
a) Vinos secos
Son aquellos que continen < 5 gramos/litro azúcares.
b) Vinos semisecos
Son aquellos que contienen 5-15 g/l azúcares.
c) Vinos abocados
Son aquellos que contienen 15-30 g/l azúcares.
d) Vinos semidulces
Son aquellos que contienen 30-50 g/l azúcares.
e) Vinos dulces
Son aquellos que contienen > 50 g/l azúcares.
(*) Son valores medios. Cada país, región o
D.O. de vinos determina con exactitud en que horquilla se sitúa cada
tipo.
Lección 2ª
El origen del vino: la vid
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1.- La vid: orígenes
históricos
Todo parece indicar que es en Asia Menor y
Oriente próximo donde se tiene constancia de las primeras
viñas plantadas por el hombre. Hay datados en el tercer
milenio antes de Cristo granos fósiles de Vitis Vinífera (es
la única especie de vid que produce uvas aptas para
vinificación) en esa zona del mediterráneo oriental.
El primer lugar donde se menciona por
escrito la existencia del vino es en el Egipto de los
faraones, a orillas del Nilo. Ya en el primer milenio A.C. se
conocen los vinos elaborados en las islas griegas, para
posteriormente difundirse su cultivo por la Grecia continental
y posteriormente extenderse definitivamente por toda la cuenca
mediterránea a través del imperio romano.
2.- Encuadramiento
botánico de la vid
Familia: VITACEAS
Género: VITIS
Subgénero:
Euvites.- 36 Especies (una de ellas es la Vinífera)
Muscadiniae.- 3 Especies
3.- Variedades de la
especie vinífera
6.800, aunque sólo una minoría
son utilizadas para elaboración de vinos. Exceptuando
ese reducido número de variedades (aprox. una centena) de la
especie vinífera, el resto de las especies de vitis no son
vinificables pero si cumplen un papel importante:
Algunas de estas especies son
utilizadas como portainjertos o patrón de las viníferas
para evitar que las raíces sean atacadas por la Phylloxera
Vastatrix, la famosa plaga que arrasó todo el viñedo
europeo en el siglo XIX.
Como comentamos, solo unas cien variedades
son las utilizadas para producir los vinos más
destacables del mundo. Ejemplos de estas son:
Cabernet-Sauvignon, Tempranillo,
Garnacha, Syrah, Merlot, Monastrell, Verdejo, Albariño…
Es importante señalar que todas las viñas para
vinificación del mundo están compuestas de dos partes:
Patrón o portainjerto.-
Normalmente son Vitis de las especies Berlandieri, Riparia,
Rupestris, o híbridos de éstas. Son resistentes a la
filoxera. Es la parte de la planta más pegada al suelo, sus
raíces son resistentes al ataque de la filoxera.
Vinífera.- Es la que
produce uvas para vinificación, va injertada sobre el patrón,
no pueden ir directamente sobre el terreno pues serían fácilmente
atacadas por la filoxera.
Uno de los pocos lugares del mundo que se han visto
libres del ataque de este insecto es CHILE, siendo la larga
cordillera andina la causa de este aislamiento.
Así de esta forma, los vinos chilenos son de los escasos
vinos que hay en el mundo que proceden íntegramente de la
especie vinífera. Esto no quiere decir que sean de mayor
calidad, pero sí les otorga unos matices peculiares a sus
vinos.
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Lección 3ª
Principales uvas de vinificación
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A continuación vamos a mencionar las uvas
de vinificación más utilizadas en los países de mayor
tradición vitivinícola y por tanto las que son más aptas
para producir vinos de calidad.
En otros casos su gran utilización
además de su calidad se debe a su adaptación a
muchos terrenos y climas diferentes y a su gran rendimiento.
Las siguientes uvas son originarias, o eso se
cree, de cada país, lo que no quiere decir que solo se
cultiven allí, muchas de ellas (sobre todo las francesas) se
encuentran en otros muchos lugares, son variedades
universales.
Se pueden elaborar vinos a partir de un
solo tipo de uva (vinos varietales) o a partir de
mezcla de dos o más tipos de uvas.
En los primeros serán más
reconocibles las características propias de esa uva.
En los segundos se busca conseguir
más la originalidad, la complementación, el equilibrio del
vino, quizás de este segundo tipo se consiguen
generalmente los mejores vinos, o los más complejos.
VARIEDADES TINTAS

VARIEDADES BLANCAS

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Lección 4ª
Ciclo biológico de la vid
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La vid es una planta con un ciclo
característico en zonas templadas que se inicia con el
desborre a principios de la primavera para concluir con la caída
de la hoja en el otoño.
De entre toda las fases de este ciclo la
más importante para la calidad de la uva es la
maduración, a la que dedicaremos la próxima lección.
A continuación veremos paso a paso como va
evolucionando la planta según en que momento del año se
encuentre. Es importante reseñar que aún respetando el
natural ciclo biológico de la planta, toda vid cultivada
siempre tiene que ser perfeccionada en su evolución por
la mano del hombre, de ahí una serie de prácticas de campo
entre las que se incluye la de la poda.
La vid es una planta arbórea, trepadora, de
crecimiento ilimitado, por lo que hay que controlarla. Es aquí
donde se hace necesaria la técnica de la poda para poder
dar forma al viñedo y a la vez favorecer un correcto
desarrollo de la vegetación en general y del fruto (las uvas)
en particular.
Además de la poda de invierno o principal, se
hacen varias podas a lo largo de todo el año, como por
ejemplo la poda en verde primaveral. La poda es una de
las operaciones más importantes para la obtención
posterior de unas uvas sanas, maduras, y sobre todo: DE
CALIDAD para hacer buen vino.
LAS FASES DEL CICLO
BIOLÓGICO DE LA VID
1 Reposo vegetativo.-
Parte del otoño y todo el invierno. Aspecto de la
planta: tronco con brazos y sarmientos, solo la parte leñosa,
no hay hojas ni ninguna estructura verde vegetal. Causa:
temperatura del suelo< 10º , no hay posibilidad de
absorción por parte de las raíces de los nutrientes del
suelo.
2 Desborre.-
Finales de invierno y principios de primavera.
Aspecto de la planta: las yemas de la planta empiezan a
hincharse, a formar una "borra" donde va toda la
información cromosómica, diferenciada en hojas, tallos,
hojas y racimos, todos ellos diminutos. Causa: aumento de la
temperatura por encima de 10º, empieza la función de
absorción por parte de las raíces de la planta.
3 Brotación.-
Inicios de primavera. Toda esa estructura diminuta
empieza a desarrollarse: primero salen las hojas que se
extienden posteriormente, después se ven racimillos muy
pequeños. Causa: las temperaturas primaverales. El
desarrollo será más rápido dependiendo del número de
horas de insolación y del agua disponible.
4 Floración y
Cuajado.-
Avanzada la primavera. Se desarrollan flores
hermafroditas muy pequeñas que tras su polinización,
normalmente por parte de insectos, cuajan en el fruto, que
al principio son pequeñas bayas con forma y tamaño de
guisante.
5 Envero.-
A mediados del verano. El grano tipo guisante
empieza a aumentar de tamaño y posteriormente de color: de
verde a amarillento en uvas blancas y a amoratado en las
tintas. Este proceso dura unos 15 días y coincide con el
inicio del agostamiento (los tallos herbáceos pasan a leñosos).
Es muy importante esta fase, es el inicio de la maduración,
donde se producen los cambios más importantes en las uvas.
6 La Maduración.-
Desde mediados de verano a inicios de otoño. El
periodo más importante que determina la calidad de la
cosecha. La uva aumenta continuamente de tamaño, va
perdiendo la mucha acidez que tenía hasta ese momento y va
acumulando cada vez más azúcares. La cantidad de azúcar
determina la cantidad de alcohol que posteriormente tendrá
el vino de esas uvas. Al final de este periodo se produce la
Vendimia.
7 Caída de la Hoja.-
Entre uno y dos meses después de la vendimia. Las
condiciones atmosféricas conducen a una menor actividad en
la planta, se ralentiza la absorción de nutrientes por
parte de las raíces. Las hojas dejan de tener la actividad
intensa que tenían en primavera y verano (se tornan de un
color marrón o rojizo) y llega un momento en que caen. A
partir de aquí se da la parada invernal, completando el
ciclo de un año de la vid.
LA IMPORTANCIA DEL
CLIMA
Como hemos visto, son las condiciones
climatológicas una de las causas fundamentales en
los cambios que se dan en la planta a lo largo del año.
La climatología no es una ciencia exacta, y
dentro de una normalidad de estaciones del año,
precipitaciones, etc, se dan muchas
"anormalidades" de fenómenos que no son
frecuentes en determinadas épocas y que se dan, que son de
gran (y nefasta generalmente) incidencia sobre la evolución
del viñedo. Ejemplos:
Heladas Primaverales
se traducen en grandes pérdidas de cosecha para ese año,
al helarse los pequeños e incipientes brotes, muy
delicados.
Granizadas en primavera y verano
siempre dañinas, destrozan parte de la vegetación y sobre
todo es perjudicial en periodo de maduración, cuando ya están
las uvas casi para vendimiarse.
Lluvias excesivas durante la
vendimia se da un alto riesgo de pudrición de
gran parte de la cosecha, contaminación por hongos.
Excesivo calor durante el verano:
imperfección en la maduración de las uvas, originando uvas
menos equilibradas, más bastas. A veces se dan quemaduras
importantes en la piel de las uvas, con las consiguientes pérdidas.
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Lección 5ª
La maduración de la vid: el periodo más
importante
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Es el periodo correspondiente al desarrollo
del fruto, de las uvas.
Este periodo viene a durar una
media de unos 45 días: se inicia generalmente a
mediados de verano para finalizar a inicios del otoño (en
latitudes correspondientes al sur de Europa).
Cambios que se dan en
la maduración
1.- Aumento del
peso de la uva
La uva pasa de tener el tamaño de un guisante a su tamaño
normal, y de ser más bien dura, a ser
jugosa, carnosa. El aumento de tamaño es debido a la
acumulación de agua intracelular en la planta.
El riego y las precipitaciones
en este periodo contribuyen a aumentar
considerablemente el tamaño y
el peso de la uva:
Si las precipitaciones son
ligeras o moderadas es buena
la maduración de la uva.
Sin embargo, una lluvia excesiva
diluye los compuestos interesantes de la uva que se están
formando (lo que se traduce en una
uva de menor calidad) e incluso puede producir
problemas de pudrición en los racimos.
2.- Aumento del contenido en acúcares
(glucosa + fructosa)
Crecimiento de las concentraciones de ambas durante todo
el periodo, hasta llegar a niveles generalmente cercanos o
superiores a 200 g/l. La insolación es fundamental para la
síntesis de azúcares.
El contenido en azúcar se
traduce en el vino en contenido en
alcohol etílico:
Por cada 17
gramos de azúcar se producirá durante la
fermentación alcohólica un grado
de alcohol.
3.- Disminución del contenido
en ácidos
La uva antes del verano es tremendamente ácida; durante
este periodo los valores disminuyen progresivamente hasta
situarse en torno a 4-6 g/l de acidez total en ácido tartárico.
Los veranos poco soleados, más propios de países del
norte de Europa, favorecen una mayor acidez que los veranos
secos y calurosos.Los coeficientes de
maduración que relacionan la acidez y la concentración
en azúcares son de los más usados para determinar el
momento óptimo de maduración y el inicio de la
vendimia.
4.- Modificación del color
Pasa de verde (gran cantidad
de clorofila) al color típico de la
variedad, tonos amarillentos si es blanca y rojizos o
amoratados si es tinta.
A lo largo de todo este periodo la uva va aumentando su
concentración en sustancias polifenólicas, sobre todo en
taninos antocianicos. La mayor parte de las sustancias
coloreadas de la uva se encuentran situadas en el hollejo.
5.- Formación de sustancias
aromáticas y gustativas
Son importantes para esto las condiciones climáticas:
Hace falta mucho sol, sí,
pero no calor excesivo.
Es importante que llueva
ligeramente, pero nada más.
Es muy importante para la síntesis de sustancias aromáticas
de calidad y de agradable percepción en boca, el que la diferencia
de temperaturas entre el día y la noche sea amplia,
es decir, días soleados y no excesivamente calurosos y
noches frescas.
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Una vez alcanzada la maduración total
de la uva, se procede a vendimiar. Es importante elegir
con precisión este momento, pues de esta elección
depende en gran parte la calidad del vino que vamos a obtener
e incluso qué tipo de vino podemos obtener.
Importancia de la
elección de la fecha de la vendimia
Como vimos en la lección anterior, las
sustancias que han ido modificando sus concentraciones durante
la maduración alcanzan en un momento determinado un nivel,
llamémosle así, óptimo.
Se trata de obtener los valores adecuados
de esas sustancias para que el vino que vamos a elaborar
se acerque a las características que deseamos darle.
Dos son los parámetros clásicos
en los que nos basamos para determinar este momento: contenido
en azúcares y contenido en ácidos. A esto hay que añadir,
en el caso de los tintos, el contenido en sustancias polifenólicas,
que son las que proporcionan el color.
a) Azúcares.-
Tenemos que alcanzar unos valores
adecuados al grado alcohólico del vino que
queremos obtener:
Por cada 17 g/l. de azúcar se
viene a formar, aproximadamente, un grado de alcohol.
En vinos tintos, por ejemplo, si se quiere hacer
un vino de crianza o reserva (de larga guarda)
interesa más un alto contenido alcohólico, pues
esto le ayuda a evolucionar más tiempo en buenas
condiciones.
En tintos jovenes (de cosechero o de consumo en el
año) no lo necesitan tanto como con el
crianza, pues se van a consumir pronto.
El alcohol lo que viene a
ejercer es una función protectora de los ataques al vino de
diferentes bacterias o levaduras, es un gran
antiséptico del vino.
b) Ácidos.-
La acidez del vino debe ser compensada: sin ser muy alta
(daría lugar a un vino difícil de beber), pero sin ser
tampoco baja:
Una adecuada acidez es buena
para el estado sanitario del vino, para evitar
la proliferación de determinados microorganismos
perjudiciales que se desarrollan con un pH más alto.
Asimismo, una adecuada acidez proporciona al vino una mejora
en su coloración y es fundamental para
equilibrar las cantidades de otras sustancias que existen
en el vino.
Es una de las sustancias que forman parte de la estructura
básica de un vino; es uno de sus "pilares".
De hecho, una acidez baja ha de corregirse (da vinos sin
personalidad, algo apagados).
Es en los blancos donde el factor acidez juega un
mayor peso en la estructura de los vinos.
En contraposición a los azúcares que aumentan
continuamente, la acidez va descendiendo: así,
normalmente si se vendimia tarde, con la uva muy madura,
la uva tiende a estar con la acidez justa o incluso
le falta para darle equilibrio al mosto.
Por eso es importante elegir la fecha de la vendimia en
el momento en que estando ya la uva con mucho color y
aromas, y su grado alcohólico deseado, tenga un acidez
correcta, que no sea demasiado baja. En este último caso
es más o menos frecuente tener que corregir la acidez del
mosto ya en la bodega, añadiendo ácido tartárico
generalmente (esto se da más en zonas meridionales de
clima más cálido, que propician una acidez ajustada).
Analicemos ahora dos posibles
escenarios:
a) Tendencia a adelantar la
vendimia
Por lo general es con el objeto de obtener vinos
más ligeros en alcohol y más afrutados, que
se parezcan más a las características de las uvas de las
que proceden.
Se busca también un mayor
contenido aromático, pues la acumulación
de aromas en la uva se ha visto que alcanza un máximo
poco antes de la maduración total de ésta, sobre todo en
climas cálidos, en los que un retraso en la vendimia nos
haría perder gran parte de su contenido aromático,
obteniéndose vinos más neutros, de peor calidad en nariz
y menos afrutados.
Por otro lado, cuando el nivel de compuestos aromáticos
acumulados en los hollejos es máximo, la acidez es mayor
y potencia esta frescura y afrutado.
Otras veces es necesario hacerlo por las condiciones
climáticas: si en los días previos a la vendimia
se esperan lluvias, entonces se tiende a adelantar
la recogida:
Estas lluvias podrían
disminuir el grado alcohólico ya obtenido por la
uva, por un efecto de dilución en los racimos. Por otro
lado, con la uva madura, un aumento brusco de la humedad
en esta época todavía calurosa puede favorecer la
aparición de la BOTRYTIS CINEREA, que puede provocar la
pudrición rápida de los
racimos si no se recogen.
b) Tendencia a retrasar la
vendimia
Se hace para conseguir el efecto contrario,
obtener más grado alcohólico,
lo que es interesante como hemos indicado para los vinos
de crianza, y obtener menos
acidez de la uva,
lo que es interesante en vinos procedentes de uvas con una
alta acidez y en otros para conseguir un equilibrio de sus
otros componentes.
En el caso de los tintos, es interesante dejar
madurar la uva al máximo pues así se alcanzan las
mayores concentraciones de sustancias polifenólicas, que
son como ya hemos visto la mayoría de las que aportan el
color rojizo y amoratado característico de los vinos.
Por lo general, en tintos para guarda se apura al máximo
la maduración de la uva, ya que interesa tener altas
concentraciones de taninos, uno de los grupos más
importantes de los polifenoles.
Con todo esto vemos lo importante que es decidir
correctamente esta fecha para no comprometer desde un
principio las características del vino que deseamos elaborar.
Con esto se demuestra que:
El vino no empieza en la
bodega como mucha gente cree, sino que es vital seguir el
desarrollo de la vid durante todo el año y,
fundamentalmente, los meses previos a la vendimia.
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Lección 7ª
Composición química del mosto y vino
Lección 8ª
La fermentación alcohólica
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El proceso principal por el cual se transforma
el mosto en vino es la fermentación alcohólica:
Consiste en la transformación de
los azúcares (glucosa y fructosa) contenidos en la
uva en alcohol etílico y anhídrido
carbónico.

Aproximadamente se produce 1 grado alcohólico
por cada 17 gramos de azúcar contenidos en el mosto:
Así, un mosto con 221 gramos/litro
daría lugar a un vino con 13 grados ( 13º ).
En este proceso se produce también anhídrido
carbónico en estado gaseoso, lo que provoca el burbujeo,
la ebullición y el aroma característico de una cuba de mosto
en fermentación.
Esta formación de carbónico va a ser importante para la
extracción de sustancias contenidas en los hollejos y en proporcionar
una atmósfera protectora de la oxidación de las
uvas que es beneficiosa para la obtención de vinos de
calidad, sobre todo en el caso de los tintos.
¿Quién realiza este proceso? Son las levaduras
adheridas al hollejo de la uva (mediante una capa cerosa
denominada pruina) las que, para satisfacer sus necesidades de
crecimiento, favorecen el proceso.
Son levaduras del género
Sacharomyces las que suelen desempeñar la parte más
importante del proceso. Son las auténticas "obreras
del vino."
El final del proceso fermentativo es
cuando ya se han desdoblado prácticamente todos los azúcares
y cesa la ebullición. En bodegas esto se determina con
los clásicos pesamostos o densímetros.
Es importante, como veremos en la elaboración
de cada tipo de vino en particular, controlar la
temperatura de fermentación continuamente durante todo el
proceso: cada vino requiere unos márgenes de temperatura
determinados.
Una vez finalizada la fermentación alcohólica
ya tenemos el vino nuevo, que tras un periodo de algunos meses
termina de fermentar los pocos azúcares que siempre quedan
tras la fermentación principal. Finalmente se termina de
hacer este vino nuevo con el desarrollo de una segunda
fermentación: la fermentación maloláctica.
La fermentación maloláctica es
fundamental para la calidad del vino, especialmente
en los vinos tintos (se tratará con más detalle en el capítulo
de elaboración de vinos tintos).
Básicamente consiste en la transformación
de todo o parte del ácido málico procedente de la uva en
ácido láctico y anhídrido carbónico.
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Lección 9ª
Vinificación en blanco
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La mayor parte de los vinos blancos
presentes en el mercado son vinos jóvenes, son vinos
elaborados con la intención de que nada más embotellado o en
el periodo de un año después de el embotellado sean
consumidos, pues es en este periodo cuando el vino alcanza su
mayor calidad.
VINIFICACION EN
BLANCO JOVEN
(Vinos blancos de
calidad)


Material idóneo de elaboración: Acero
inoxidable
Operaciones que confieren calidad:
Maceración en frío:
consistente en dejar en contacto la piel de la uva con el
mosto durante un número variable de horas y con una
temperatura baja, se consigue que las sustancias aromáticas
de calidad, contenidas en el hollejo, pasen al mosto. El
frío es para evitar el arranque de la fermentación. Esta
operación es relativamente costosa, solo se suele
realizar en blancos donde se quiere obtener la máxima
calidad.
Escurrido: para
obtener un mosto de máxima calidad. Se hace por simple
gravedad, caída del mosto, sin tener que realizar ninguna
acción mecánica enérgica sobre las uvas, si acaso una
ligera en escurridores especiales.
Desfangado
Control de la temperatura de
fermentación.
La principal diferencia en la elaboración
de blanco y tinto es que en el blanco no esta presente el
hollejo( piel ) de la uva durante la fermentación, mientras
que el tinto es de ese hollejo de donde extrae su color
característico.
Consumo: para apreciar el vino blanco
con todas sus buenas características aromáticas, gustativas
y visuales se debe consumir en un periodo no superior al año
o año y medio después de la fecha de la vendimia.
Ejemplo: Vino de la D.O.
Rueda blanco de 2.000, lo mejor es consumirlo antes de que
acabe el año 2.001
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Lección 10ª
Vinificación en tinto (I)
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VINIFICACION EN
TINTO
(Vinos tintos de
calidad)


Vino tinto joven /
vino tinto de crianza
Material idóneo de crianza: acero inoxidable.
Condiciones de crianza en madera: humedad
media-alta, temperatura entre 13-16º, luz tenue, ausencia
de aromas extraños, rellenos de las barricas, trasiegos.
Condiciones de envejecimiento en botella: las
comentadas para crianza en madera (excepto relleno de
barricas y trasiegos) y tapón de corcho de calidad, unido a
la posición horizontal de la botella.
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Lección 11ª
Vinificación en tinto (II)
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El vino tinto: un vino de Maceración
Como ya se ha comentado anteriormente, es este proceso la característica
más destacada en la elaboración de este tipo de vinos.
Tipos de vino tinto obtenidos según la Maceración:
Maceraciones cortas.-
Dan lugar a vinos tintos afrutados con colores intensos,
amoratados y algo ásperos (astringentes) en boca debido a
la abundancia de antocianos. Suelen fermentar a temperaturas
por debajo de 25 º. Mejores para un consumo a corto
medio-plazo, 1 a 2 años.
Maceraciones largas.-
Vinos tintos aptos para guardar. Este proceso favorece el
paso al vino de sustancias (fundamentalmente Taninos) que
evolucionan bien con la posterior crianza, llegando a
producirse vinos con gran calidad y bouquet, con unos aromas
y sabores característicos.
Operación muy importante:
Remontado
Durante la fermentación, los hollejos, por acción del
CO2, forman un "sombrero" en la parte superior del
depósito.
La función de este proceso es la de que este sombrero se
vea regado por el vino que hay debajo, mediante tuberías
que conectan la parte inferior con la superior del depósito,
para que el color se homogenice por todo el mosto, por lo que
es necesario que se realize el remontado con mucha frecuencia
durante la fermentación.
Dependiendo de las prestaciones del depósito de fermentación
se hace con o sin aireación.
El descube
Cuando el enólogo ya estima que ha extraído la suficiente
cantidad de sustancias del hollejo que deseaba, separa el
vino de sus hollejos y pepitas y otras sustancias (lo que
se denomina "la pasta").
El vino (o mejor dicho el mosto-vino) acaba la
fermentación alcohólica en otro depósito, pasando los
hollejos a prensarse para obtener el vino de prensa, más
concentrado de color y otras sustancias, pero generalmente
menos fino al paladar (aunque la primera fracción de la
prensa -el primer prensado suave- si suele ser de buena
calidad).
La fermentación Maloláctica
Tiene lugar una vez acabada la fermentación alcohólica.
El ácido málico, de un
sabor más herbáceo y amargo, se
transforma en ácido láctico, más agradable y suave
al paladar, con una mejoría también aromática del vino.
Es por esto que es un proceso fundamental en la obtención
de vinos de calidad y más todavía en zonas que dan lugar
a vinos muy ácidos que por lo general son latitudes
septentrionales.
Este proceso se puede dar también en vinos blancos,
aunque en este tipo por lo general no mejora tanto al vino
como en tintos.
La maceración carbónica
Es una técnica de vinificación especial que utiliza el estrujado
de la uva:
Se basa en depositar los racimos enteros en un depósito,
con una atmósfera de gas carbónico para impedir la
presencia de oxígeno.
En estas condiciones se produce una
fermentación intracelular de las uvas provocadas por
enzimas de sus células y se producen uno o dos grados de
alcohol etílico.
El depósito debe ser hermético y la atmósfera
de gas se produce:
Por adición directa: por
adición de un 5-10 % de mosto en fermentación en el fondo
del depósito.
Sin añadir nada: método
tradicional en la Rioja Alavesa, simplemente se espera a que
las uvas del fondo del depósito sean estrujadas por el peso
de las de arriba, iniciándose una fermentación alcohólica
normal que provee al resto de la vendimia de la atmósfera
de gas carbónico.
Cuando se han producido estos dos grados alcohólicos
se detiene esta peculiar fermentación intracelular,
pues los enzimas no resisten este contenido alcohólico, y el
resto de alcohol producido ya lo es por fermentación alcohólica
normal.
La peculiaridad de esta fermentación es:
Se da una menor extracción de
color.
Se consume mucho ácido málico
(vinos menos ácidos y fáciles de beber).
Predominan los aromas varietales
(vinos afrutados).
Esta sistema de elaboración conviene realizarlo en regiones
de clima frío, donde los vinos suelen ser más ácidos y
duros al paladar y son vinos no apropiados para envejecerlos,
con el tiempo perderían sus buenas características
afrutadas.
Es un proceso de elaboración que se puede realizar
también en vinos blancos, aunque no es muy habitual.
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Lección 12ª
Vinificación en rosado
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Características del vino rosado:
Son vinos con características
intermedias entre tintos y blancos.
Se busca en ellos la constitución
general de un blanco, con su sabor afrutado y su
frescura, unido a la apariencia
atractiva de su color.
Son vinos para consumir rápido,
rara vez mejoran envejeciéndolos.
VINIFICACIÓN EN
ROSADO


Material idóneo de elaboración:
acero inoxidable.
Operaciones que confieren calidad:
maceración en frío, escurrido, desfangado, control de la
temperatura de fermentación.
Consumo: rápido, no
después de un año o año y medio después de la vendimia.
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Lección 13ª
Factores fundamentales en la calidad del
vino
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La variedad de vinífera junto al clima y al suelo
son los tres factores determinantes de la calidad del fruto.
Los diferentes suelos y climas
junto a la variedad de vinífera, tienen una
incidencia directa sobre el sabor,
color y aroma del vino posterior.
Estos tres factores, unidos a la forma de
elaboración del vino, son los factores determinantes en
las características del vino final. A continuación los
describimos con detalle:
1- Tipo de uva (de vinífera)
El tipo de uva es determinante, pues aún en
diferentes condiciones de clima y suelo, otorga al vino unas
características propias y peculiares.
Ejemplos: La uva
Cabernet-Sauvignon en bastantes de los diferentes países
donde se cultiva produce vinos con un aroma característico
a "pimiento verde".
La uva Tempranillo suele manifestar aromas
característicos a frutos rojos del bosque (frambuesa,
grosella, etc.) cuando es un vino joven.
La uva Moscatel transmite al vino una variada
suerte de aromas florales: jazmín, rosa, nardo…
2- El suelo
Debido a la gran diversidad de suelos existentes, se
trasladan al vino características de cada tipo, dando
lugar a vinos típicos de ese terreno (el "terroir"
en el argot vinícola).
Mientras más original sea el
suelo, más lo es el vino producido de las uvas que
están en él, dándose casos de vinos en los que en la
etiqueta se señala destacadamente que procede de tal pago o
zona, donde el suelo del viñedo es único por su composición,
textura (arcillas, arenas, limos).
La importancia del suelo se debe a que las raíces de la
planta van absorviendo sustancias que se encuentran en él.
Los vinos de mayor calidad suelen provenir de suelos
más bien pobres en materia orgánica y calizos y poco húmedos.
Son los suelos cercanos a mares, océanos y grandes ríos los
que suelen ser de mayor calidad para el viñedo y la buena
maduración de la uva.
Ejemplo de esto último
tenemos varios: Río Garona (Burdeos), Río Duero (Ribera
del Duero, Oporto, Toro), Río Rhin (Alsacia).
Ejemplo de tipos de suelo y vinos
correspondientes:
Calizos: vinos con gran
cuerpo, alcohólicos, buenos para crianza.
Arcillo-calizos: vinos
finos, delicados, con bouquet.
Arenosos: vinos
brillantes, ligeros, alcohólicos.
Arcillosos: vinos no muy
finos
Ejemplo de una zona de vinos de
gran calidad:
El Priorato, son vinos de
gran calidad producidos en una zona espectacularmente
montañosa de la provincia de Tarragona, que tiene unos
suelos llamados "llicorella" de origen volcánico,
pizarra negra y cuarcita roja.
Esta peculiaridad de suelo se traduce después en una
serie de características y componentes que se trasladan
al vino y los hace de lo más original y de una altísima
calidad.
3- El clima
Similarmente al suelo, la gran variedad de climas es
directamente proporcional a la gran variedad de vinos.
Tanto la temperatura, como
las precipitaciones, como la humedad
ambiental y otras influencias del medio como puede
ser la cercanía del océano, río o montañas, son todos
factores que inciden en la calidad y
cantidad de las uvas.
En la geografía vitícola de calidad suelen
predominar los climas templados, con un número de
horas de sol al año elevado y precipitaciones normales o
escasas pero bien repartidas.
Ejemplos de vino de calidad
determinados por el clima de la región:
Vinos de Jerez y Sanlúcar:
la mayor o menor incidencia de los vientos húmedos de
poniente y la cercanía al Atlántico es uno de los
factores que otorgan características diferentes a los
vinos finos producidos en Jerez y a las manzanillas
producidas en Sanlúcar de Barrameda.
Vinos de licor de Sauternes:
la acción del sol y de la humedad nocturna-matinal en el
otoño de esta región de Burdeos favorece la acción de
un hongo que al actuar sobre la uva provoca una mejoría
en ésta para dar lugar a uno de los vinos licorosos más
cotizados del mundo: el Sauternes.
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Lección 14ª
Características de los diferentes tipos
de vinos tranquilos
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BLANCOS JOVENES
Color: por lo
general, tendencia a amarillos tono paja o verdoso, más
o menos ligero, tienden a amarillos pálidos o dorados en
los blancos con envejecimiento, que no es lo mismo que el
color parduzco de algunos blancos, que son consecuencia de
una mala conservación o que están pasados. Suelen ser brillantes,
debido sobre todo a la acidez.
Aroma: pueden ser muy
variados, aunque los que se dan con más frecuencia son los
de frutas (melocotón, manzana, pera, limón, etc.) y
florales, aunque se pueden dar también aromas a frutos
secos (avellana, almendra), vegetales, ó especias.
Boca: las sensaciones
gustativas básicas son cuatro: ácido, salado,
amargo y dulce. En los blancos, predominan las
sensaciones ácidas, que dan lugar a una sensación de
frescor en estos vinos, factor que se refuerza tomando el
vino a baja temperatura, de 6-10 Cº. Suelen ser vinos
fluidos, con un buen paso de boca, no untuosos.
TINTOS JOVENES
Color: rojo-violáceo
o púrpura, intenso.
Aroma:
fundamentalmente afrutado, sobre todo frutos
silvestres tipo grosella o frambuesa, aunque se pueden dar
olores de casi todas las gamas (especiada, flores, especias,
etc.).
Boca: generalmente suave,
no cálido, con cuerpo moderado y sabroso.
Para que sean equilibrados, no debe predominar el sabor
dulce y cálido del alcohol sobre los sabores característicos
de los tintos que son los sabores ácido, astringente y
amargos (estos dos últimos los da el proceso de maceración),
ni éstos, sobre todo el sabor astringente (comunica al
labio y paladar una sensación de pegajosidad) sobre los
sabores que comunica el alcohol. Hay que evitar pues, una
acidez y tanicidad alta, estos dos factores conjuntados dan
lugar a vinos duros y astringentes, difíciles de consumir.
TINTOS CRIANZA
Color: tendencia al
color rojo rubí o teja (colores debidos a la
crianza por un proceso de condensación de taninos).
Aroma: resalta la madera
(de roble normalmente, americano ó francés), y los aromas
de oxidación-redución (los primeros debidos a la fase
de madera o barrica y los segundos debidos a la fase de
envejecimiento en botella), ambos aromas pueden ser muy
complejos, encontrándose frecuentemente aromas tostados, a
especias, de la serie animal, frutos secos, etc.
Algunos tintos de crianza (sobre todo los grandes
reservas) desarrollan aromas únicos, originales o de gran
calidad, es lo que se suele denominar el "bouquet".
Boca: sensación de fuerza,
complejidad, cuerpo, persistencia, muy
agradables al paladar. La complejidad aromática de
los vinos es infinitamente extensa.
Se han descrito más de 500 compuestos químicos aromáticos
en él, siendo ciertos tipos de compuestos los que ocasionan
los mejores o más frecuentes olores del vino. Estos son:
aldehídos, alcoholes, ésteres, terpenos, ac. grasos, etc.
Estos compuestos químicos ya se encuentran presente en
la uva, o se forman durante el proceso de elaboración y
maduración del vino.
Algunos ejemplos:
PIRAZINAS.- Dan
lugar a aroma a pimiento verde, muy típico de la variedad
Cabernet-sauvignon.
ETILCAPRILATO.- Da
lugar a olor a piña en la variedad Chardonnay.
TERPENOS.- Olores
delicados e intensos en las variedades como Moscatel,
Riesling, Pedro Ximenex, etc.
ALDEHIDO VANILLICO.-
Olor a vainilla, típico del roble usado en la crianza en
madera.
ALDEHIDO BENZOICO.-
Olor a almendra amarga, muy típico de muchos vinos
blancos.
CUMARINAS.- Olor a
heno cortado.
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Lección 15ª
Crianza del vino (I)
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CONCEPTO DE CRIANZA
El vino de crianza es un vino procedente de uvas
de buena o muy buenas aptitudes para que una vez
correctamente vinificadas, puedan evolucionar bien
en el transcurso de un determinado periodo de tiempo,
dando lugar a un vino con características propias,
con "bouquet".
Por
bouquet entendemos las características de color,
sabor y aroma que sólo consiguen ciertos
vinos con su evolución en el tiempo.
El periodo de tiempo del que hablamos es lo
que se denomina periodo de crianza del vino,
que suele comenzar con un reposo
en barriles de roble y se complementa
posteriormente con un periodo de reposo
en botella de vidrio.
Es un periodo de tiempo indefinido, no hay
ninguna fórmula matemática que señale el tiempo
adecuado, esto depende de muchos factores, sobre todo
de cómo se presente la uva, por lo general cada año
de una manera diferente.
El objeto de la crianza es por tanto el mejorar
las características de ese vino joven, buscando
que se modifiquen para una mejora tanto de sus
percepciones visuales como aromáticas y de sabor.
VINOS APTOS PARA LA
CRIANZA
La aptitud para la crianza depende de
algunos factores como son:
Variedad de la uva/uvas.
Calidad de la uva ese año.
Tipo de elaboración
que se le de (ej.: maceración larga, muy larga,
corta…).
"Coupage":
es la mezcla de diferentes tipos de uvas para buscar
un equilibrio y mayor complejidad en el vino; otras
veces es para neutralizar en parte o totalmente
determinadas características no deseables de una
determinada variedad de uva.
Veamos, según tipo de vino, las aptitudes para la
crianza:
a) Vinos Tranquilos:
Vinos tintos.- La mayoría tienen buena
evolución en madera y/o botella.
Vinos blancos.- Sólo los procedentes de
algunas variedades evolucionan positivamente.
Ejemplos: variedad Chardonnay, variedad Viura o
Macabeo.
b) Vinos Especiales
Vinos espumosos.- Tanto los Cavas como
los Champagne basan buena parte de su calidad en
el periodo de crianza que han tenido en la
botella. No es normal crianza en barriles en este
tipo de vinos.
Vinos generosos.- Los tipos Finos,
Amontillados, Olorosos y Manzanilla en Jerez y Sánlucar
de Barrameda, al igual que los finos, amontillados
y olorosos de Montilla-Moriles también deben gran
parte de su calidad a la peculiar crianza que
tienen por el original sistema de soleras y
criaderas.
Los vinos de Oporto tienen también magníficas
evoluciones tanto en los grandes barriles de
madera típicos de la zona como una gran
longevidad en la botella, como pueden ser por
ejemplo los Vintages o L.B.V. (Lated bottles
Vintages )
Fuente Internet : www.aulafacil.com
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